Your browser (Internet Explorer 7 or lower) is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this and other websites. Learn how to update your browser.

X

Navigate

Elementales de Paracelso

Elementales es el nombre que recibe una categoría de seres mitológicos descritos por primera vez en las obras alquímicas de Teofrasto Paracelso (1493–1541). Los tipos de elementales descritos eran cuatro, coincidiendo con los elementos de la tradición griega. De esta forma las correspondencia entre los elementos y las criaturas que les representaban sería: Para el Agua, Ondinas. Para el Fuego, Salamandras. Para la Tierra, Gnomos, y para el Aire, Sílfides.

Teofrasto Paracelso https://www.youtube.com/watch?v=lVbZMvtXVwk

Teofrasto Paracelso fue un alquimista, médico y astrólogo suizo. Ampliamente conocido porque se creía que había logrado la transmutación del plomo en oro mediante procedimientos alquimistas y por haberle dado al zinc su nombre, llamándolo zincum.

A Paracelso se le atribuye la idea de que los cuatro elementos (tierra, fuego, aire y agua) pertenecían a criaturas fantásticas que existían antes del mundo. Así pues, el agua a las ondinas (ninfas acuáticas), el fuego a las salamandras (hadas de fuego), la tierra pertenecería a los gnomos, y el aire a los silfos (espíritus del viento).

Las Ondinas: En la Mitología griega (Griego antiguo νεράιδα neraida 'ondina'), se llamaban ondinas a las ninfas acuáticas Náyades de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes al igual que las Nereidas mitad mujer y mitad pez.

En el siglo XVIII, sin poder establecer con veracidad el año, fue publicado en la ciudad de Roma el Gran Grimorio del Papa Honorio, atribuido oficialmente a Antonio del Rabino. En esta obra de carácter ocultista, se hace mención de las Ondinas como los seres elementales protectores del agua: "Los espíritus elementales, llamados así porque su morada está en los cuatro elementos, se clasifican en cuatro clases, y son los siguientes: los Silfos, que pueblan el aire; los Gnomos, que moran en las profundidades de la tierra; las Salamandras, que se hallan en el fuego, y las Ondinas, que viven en el agua".

En éste mismo texto, se puede encontrar una oración, que según el autor, genera el favor de estos seres y evita que el hombre imbuido en esta magia sea muerto por ahogamiento o que naufrague bajo las inclemencias del tiempo: "Rey impetuoso y terrible del mar. Tú que tienes las llaves de las cataratas del cielo y que encierras las aguas subterráneas en las profundidades de la tierra; Rey del diluvio y de las lluvias de la Primavera y de las aguas torrenciales; tú, que abres los manantiales de los ríos y de las fuentes; tú, que mandas a la humedad, que equivale a la sangre de la tierra, se transforme en savia de las plantas, te adoramos y te invocamos. A nosotros, que somos tus móviles e inestables criaturas, háblanos en medio de las grandes conmociones del mar y temblaremos ante tu presencia; háblanos en el murmullo de las aguas límpidas y ansiaremos tu amor. ¡Oh, Inmensidad, en la cual van a perderse todos los ríos del ser, que incesantemente renacen en ti! ¡Oh, Océano de las perfecciones infinitas! ¡Profundidad que te exhalas a las alturas, condúcenos a la verdadera vida por la inteligencia y el amor! Llévanos a la inmortalidad por el sacrificio, a fin de que lleguemos a ser dignos de ofrecerte un día el agua, la sangre y las lágrimas para el perdón de los errores. ¡Sálvanos!"

La Salamandra: La salamandra es un anfibio urodelo común en el continente europeo. Como en el caso de otros animales existentes en la vida real, a lo largo de los siglos se le han atribuido diversas cualidades fantásticas.
Las primeras alusiones conocidas acerca de este animal se atribuyen a Aristóteles, quien asociaba a la salamandra con el fuego, y aseguraba que lo apagaba al pasar sobre él. Esta creencia fue refrendada por conocidos tratadistas, como Nicandro de Colofón y Antígono de Caristo —en el ámbito griego—, o Plinio el Viejo en el romano. Se ha llegado a diferenciar al animal real y la criatura legendaria como dos conceptos distintos, especialmente en el mundo del ocultismo. La criatura mitológica suele representarse con un aspecto muy similar al de la salamandra real, pero con una particular afinidad hacia el fuego (a veces, en concreto, al fuego como elemento.

Los Gnomos: Según la mitología de Europa del Norte, y ciertas doctrinas cabalísticas, los gnomos o nomos son enanos fantásticos o elementales de la Tierra, en cuyas entrañas moran, trabajando en minas, custodiando tesoros subterráneos y cuidando de los metales y piedras preciosas. También se dice que les roban a las personas ambiciosas.

Los gnomos forman un pueblo sobrenatural de seres muy pequeños e invisibles, dotados de singular astucia.

Son unos seres fantásticos que aparecen en cuentos, dibujos animados, etc. Suelen estar representados en cerámica en los jardines de algunas casas, predominando sobre todo en los países de Occidente.
Una Gnómida es la mujer del gnomo, que al contrario de éste, se suponía dotada de gran belleza.

El término gnomus (en latín medieval) fue utilizado por el alquimista suizo Paracelso en su Líber de nymphis, sylphis, pygmaeis et salamdris, et de caeteribues spiritibus (de 1566).

Los gnomos poseían la presciencia, conocían los secretos de la Tierra y eran el alma de ésta. Los cabalistas aseguraban que el aire, la tierra, el agua y el fuego se agitaban merced a los seres invisibles que animaban estos elementos. Según los cabalistas, el dios hebreo Yahvé asignó el imperio del fuego a la salamandra, el del aire a los silfos, el del agua a las ondinas y el de la tierra ―no en la superficie sino en el interior― a los gnomos. Estos moraban en las figuras metálicas del globo, en el interior de las grutas, llenas de estalactitas de maravilloso efecto. Eran los guardianes de las minas de oro y plata.

Gnomo a las afueras de un restaurante.

Tipos de gnomos

Los gnomos del bosque: Son los más comunes. Viven en los bosques ayudando a todos los animales, usan una túnica azul que les llegan hasta las rodillas, un pantalón del mismo color con tirantes y un gorro rojo grande y puntiagudo que nunca se quitan, ya que sin gorro no es un gnomo, ellos mismos lo dicen. El sexo femenino usa una túnica de colores verde y blanco que le llega hasta la cintura, una falda de color verde y un gorro verde grande y puntiagudo; si se casan usan un pañuelo que le cubre el pelo, si no están casadas usan el pelo suelto.

Gnomos siberianos: Son los más altos de todos los gnomos, usa ropas abrigadas y es más malhumorado.

Gnomos de las selvas: Son los más pequeños, tienen la piel tostada y está semidesnudo por el calor. Usa un arco y flechas para alcanzar las frutas de los árboles.

Existen cuatro más, iguales al gnomo del bosque, pero con algunas diferencias:

Gnomos de los desiertos: Se diferencian en que son un poco más altos y los colores de sus prendas son más claros.

Gnomos de las granjas: Ayudan a los animales de la granja.

Gnomos de los jardines: Ayudan a crecer las plantas.

Gnomo de las casas: Le gusta vivir en casas grandes y amplias, prefiriendo los sótanos por encontrarse allí más tranquilo. Repara todo lo roto.

Los gnomos y la filosofía

El pueblo de los gnomos se acomoda al sistema de René Descartes en cuanto a la inteligencia de los brutos. Según dicho filósofo, la vida, la facultad de moverse y trasladarse de un punto a otro y hasta los mismos apetitos de los animales, no son otra cosa que el efecto de una actividad que se agita por cierto tiempo como un reloj insensible. De igual modo, los cabalistas pretendían que todas las bestias, desde el mastodonte hasta los seres microscópicos, estaban animados por gnomos. De aquí que el cartesianismo dijera que en cada árbol, en cada planta y en cada flor vivía un gnomo y que cuando un vegetal moría era porque el gnomo se había ido de él. Cada gnomo se hacía, según su preferencia, elefante, cóndor, pájaro, mosca.

Los gnomos y la música

Además de un extraordinario oído musical los gnomos fabrican sus propios instrumentos musicales inimaginables. No desdeñan los creados por los humanos, sino que los hacen a su manera. Estos son algunos ejemplos de sus instrumentos preferidos: el violín de ocho cuerdas, la flauta travesera, el timpal, la trompa o corno francés, el arpa de boca, la krotta (arpa) con la que acompañan sus canciones.

Cuentos populares

Es tradicional que los gnomos hagan acto de presencia en los cuentos populares. Un ejemplo es el cuento Riquete, el del copete, en el que una princesa encuentra en el bosque al rey de los gnomos: Riquete; al regresar al mismo sitio oyó bajo sus pies ruido de preparativos, la tierra se abrió y pudo contemplar a los gnomos que preparaban el banquete con su poco agraciado rey.

También se atribuía a los gnomos una gran afición a las ciencias mágicas y a la adivinación, así como lo refleja el cuento de Rumpelstiltskin, en el que un gnomo propone una adivinanza: Averiguar su nombre.

Sílfides y Silfos: La sílfide es un espíritu femenino del aire según la tradición hermética europea. Están relacionados etimológicamente con los elfos pero, a diferencia de éstos, no existen mitos explícitos sobre ellos. Su forma masculina es el silfo.

El término, en especial su versión femenina usada como genérica, se origina en la obra del médico y alquimista Paracelso, quien los describía como seres elementales del aire, es decir espíritus ligados al aire en cuanto uno de los cuatro elementos de la Naturaleza. Dado que la alquimia moderna derivó de Paracelso, los alquimistas y otros grupos esotéricos (como el rosacrucismo) volvieron a menudo al tema de los silfos y las sílfides en su literatura hermética.

Los silfos, como espíritus elementales del aire, aparecen mencionados en la obra del alquimista Paracelso, pero no se los describe. En 1670, el francés Nicolas-Pierre-Henri de Montfaucon de Villars, más conocido como el abad de Villars, escribe una novela titulada Le Comte de Gabalis ou Entretiens sur les sciences occultes en el cual describe a estos espíritus: "El aire está lleno de una multitud de gentes [se refiere a los silfos] de aspecto humano, un poco feroces en su apariencia, pero dóciles en realidad: grandes amantes de las ciencias, sutiles, solícitos para con los sabios pero enemigos de los necios y de los ignorantes. Sus mujeres y sus hijas son de una belleza varonil, tal como se representa a las Amazonas".

Chopiniana Baku

En la literatura inglesa las sílfides aparecen en El rizo robado (Rape of the Lock) de Alexander Pope. El autor satiriza los textos alquímicos y elabora una teoría sobre el origen de las sílfides; según la cual éstas son la condensación química de los humores de las mujeres antipáticas.

En el poema de Pope, las mujeres llenas de rencor y vanidad se convierten en sílfides cuando mueren porque sus espíritus están demasiado llenos de vapores oscuros como para subir al cielo. Belinda, la heroína del poema de Pope, es asistida por un pequeño ejército de sílfides, que fomentan su vanidad y defienden su belleza. En una ligera parodia de la batalla divina en el Paraíso perdido de John Milton, cuando el Barón del poema intenta cortar un mechón del pelo de Belinda, las sílfides interponen sus aéreos cuerpos entre los filos de las tijeras (sin efecto alguno). La jefa de las sílfides en El rizo robado tiene el mismo nombre que el siervo de Próspero, Ariel, en La tempestad de William Shakespeare.

El término sílfide ha pasado al lenguaje común para referirse a los espíritus menores, elementales o hadas del aire y, figuradamente, a las mujeres delgadas, graciosas y de gran belleza. Esta última derivación se debe a su asociación con el ballet La Sílfide (La Sylphide), donde son identificadas con las hadas de las leyendas medievales y con otros «espíritus del aire», por ejemplo, los que aparecen en El sueño de una noche de verano de Shakespeare.
Este uso ha influido en la literatura fantástica donde las sílfides, los silfos y otros seres similares aparecen como protagonistas.
Albert Tschautsch - Verzauberung (1896)

Le invitamos cordialmente a leer nuestro libro: ¿Quién es Dios?
¡Gracias! por visitarnos, Vladimir y María Mercedes Gessen @DivanGessen

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Elementales
https://es.wikipedia.org/wiki/Ondina
https://es.wikipedia.org/wiki/Salamandra_(mitolog%C3%ADa)
https://es.wikipedia.org/wiki/Gnomo
https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADlfide
https://es.wikipedia.org/wiki/Paracelso

Fotos: https://commons.wikimedia.org/wiki/Main_Page
https://www.youtube.com
https://www.youtube.com/watch?v=bFuShApvaqg
https://www.youtube.com/watch?v=lVbZMvtXVwk



Comentarios